
«Era sí o sí, yo tenía que salir de Cuba», dice Tania, de 32 años. Llevaba meses pensando en la idea, luego de que en julio de 2025 dos familiares viajaran a México con la intención de establecerse en el país azteca. Tania (quien solicita proteger su apellido) se quedó en la isla a cargo de sus dos hijos, un niño de 5 años y una niña de 2, en lo que definía su futuro.

